Goma karaya, también conocida como goma esterculia, es un polisacárido complejo parcialmente acetilado excretado por árboles del género Sterculia (principalmente Sterculia urens en India). Se valora por su excepcional capacidad de hinchamiento y propiedades espesantes de viscosidad.
Estructura Molecular
La goma karaya consiste en una cadena principal ramificada de galacturonorhamnana con residuos de α-(1→4)-ácido D-galacturónico y α-(1→2)-L-ramnosa en una proporción aproximada de 43:15, con cadenas laterales compuestas de β-D-galactosa, ácido D-glucurónico y grupos acetilo (aproximadamente 8–14 %, peso molecular ≈ 9,5 millones Da). El alto contenido de ácido urónico (37–40 %) y la presencia de sales de calcio y magnesio confieren una ionización parcial. La esterificación acetílica en las posiciones O-3 y O-2 limita los enlaces de hidrógeno, favoreciendo una hidratación rápida en lugar de una disolución completa en sistemas acuosos.
Extracción y Propiedades
La goma karaya se cosecha como exudados en forma de lágrimas tras incisiones en la corteza de S. urens. La materia prima se limpia, seca hasta un contenido de humedad del 10–15 % y se muele en polvos de 40–200 mesh. En agua fría (1–2 %), puede hincharse hasta 200 veces su volumen original, formando mucílagos pegajosos y fibrosos. La hidrólisis parcial de los grupos acetilo libera ácido acético, produciendo un olor característico a vinagre. El polímero es resistente a solventes orgánicos, exhibe comportamiento tixotrópico no newtoniano, permanece estable en un rango de pH 4–8 y tolera temperaturas hasta 80 °C. La deacetilación alcalina produce derivados más solubles en agua.
Aplicaciones Biomédicas
Debido a su fuerte retención de agua y propiedades mucoadhesivas, la goma karaya se usa ampliamente en adhesivos para ostomías, fijadores de dentaduras y formulaciones de apósitos para heridas. El material de grado farmacéutico se emplea como estabilizador en suspensiones y emulsiones y como aglutinante en la fabricación de tabletas. Además, su fermentabilidad por la microbiota intestinal apoya aplicaciones prebióticas, aunque una ingesta diaria alta (por encima de aproximadamente 20 g) puede inducir molestias gastrointestinales como hinchazón.

