Técnicas de filtración y concentración son esenciales para la preparación de muestras biológicas en bioquímica y biología molecular. Estos métodos apoyan la purificación de biomoléculas, el intercambio de tampones, la desalinización y la reducción del volumen de la muestra antes de flujos de trabajo analíticos o diagnósticos.
Tecnologías Principales
Los dispositivos de filtración centrífuga utilizan la fuerza centrífuga, que normalmente opera entre 2.000 y 5.000 g, para lograr una concentración rápida de muestras biológicas a través de membranas de ultrafiltración. Estos sistemas pueden proporcionar factores de concentración de 50–200× mientras retienen más del 95 % de las macromoléculas, con tiempos de procesamiento que generalmente oscilan entre 15 y 30 minutos.
Los filtros de jeringa con tamaños de poro entre 0,2 y 0,45 μm se utilizan comúnmente para la clarificación de muestras antes de análisis cromatográficos como HPLC o GC. Las membranas de diálisis permiten la desalinización basada en difusión pasiva para biomoléculas sensibles, incluidos virus y vesículas extracelulares. Las tecnologías de discos de membrana también se emplean en configuraciones de bioprocesamiento escalables.
Aplicaciones Bioquímicas
En proteómica, los sistemas de filtración y concentración se utilizan para el intercambio de tampones después de procedimientos de inmunoprecipitación o para el enriquecimiento de muestras antes del análisis por espectrometría de masas. En biología molecular, los dispositivos de filtración por centrifugación facilitan la limpieza de muestras para secuenciación de nueva generación y la preparación de plásmidos al eliminar cebadores, sales y contaminantes sin precipitación con disolventes orgánicos.




