Acetona actúa como un potente disolvente orgánico en laboratorios bioquímicos, especialmente para la precipitación de proteínas y la delipidación. Su baja constante dieléctrica y su capacidad para interrumpir interacciones hidrofóbicas lo hacen muy eficaz para separar biomoléculas y preparar muestras para aplicaciones analíticas posteriores.
Propiedades químicas
La acetona ((CH₃)₂CO) es el cetona más simple, caracterizada por un grupo carbonilo central (C=O) flanqueado por dos grupos metilo en una configuración plana. Tiene un punto de ebullición de 56 °C y es completamente miscible con agua, etanol y cloroformo. Con una densidad de 0,785 g/mL a 20 °C y una presión de vapor de aproximadamente 30 kPa, la acetona se evapora rápidamente en condiciones ambientales. Presenta tautomería ceto-enol, aunque la forma enol representa menos del 0,0003 % en equilibrio, lo que asegura estabilidad química en la mayoría de los protocolos de laboratorio. Los grados analíticos de alta pureza (ACS/HPLC ≥99,5 %) minimizan las impurezas de agua y benceno, haciendo que la acetona sea adecuada para cromatografía y técnicas analíticas sensibles.
Aplicaciones bioquímicas
En flujos de trabajo de proteómica, la acetona fría en hielo (normalmente 4:1 v/v respecto al volumen de la muestra) precipita eficientemente proteínas de lisados o extractos de gel, logrando tasas de recuperación superiores al 90 %. El mecanismo implica la deshidratación de las capas de solvatación y la agregación mediada por interacciones de van der Waals, facilitando la preparación de muestras para espectrometría de masas. En bioquímica de lípidos, la acetona se usa para lavar extractos Folch y eliminar contaminantes no lipídicos tras la extracción con cloroformo–metanol, y para delipidar fracciones de membrana antes del análisis electroforético. En aplicaciones de biología molecular, la acetona fija la morfología celular para inmunofluorescencia sin los efectos de permeabilización asociados al metanol y ayuda en la purificación de ácidos nucleicos a partir de tejidos vegetales ricos en polisacáridos.

