ATP y ADP desempeñan funciones críticas en la glucólisis, actuando como moneda energética de la célula. La glucólisis es la vía metabólica que convierte la glucosa en piruvato.
ATP en la Glucólisis
Fase de Inversión: En los pasos iniciales de la glucólisis, se consume ATP. Específicamente, se utilizan dos moléculas de ATP:
- En el paso 1, la hexocinasa utiliza ATP para convertir la glucosa en glucosa-6-fosfato.
- En el paso 3, la fosfofructoquinasa (PFK) usa otro ATP para convertir la fructosa-6-fosfato en fructosa-1,6-bisfosfato.
Estos pasos esencialmente “preparan” la molécula de glucosa para su descomposición posterior.
Fase de Ganancia: Más adelante en la glucólisis, se produce ATP. Se generan dos moléculas netas de ATP:
- El 1,3-bisfosfoglicerato transfiere un fosfato al ADP, formando ATP y 3-fosfoglicerato.
- El fosfoenolpiruvato transfiere un fosfato al ADP, formando piruvato y ATP.
Aunque se producen 4 moléculas de ATP, inicialmente se invierten 2, lo que da como resultado una ganancia neta de 2 moléculas de ATP por molécula de glucosa que atraviesa la glucólisis.
ADP en la Glucólisis
El ADP se forma cuando el ATP se utiliza para proporcionar energía en los pasos iniciales de la glucólisis.
Luego, el ADP acepta grupos fosfato en las etapas posteriores de la glucólisis para regenerar ATP.
La disponibilidad de ADP es importante para regular la glucólisis. Cuando los niveles de ATP son altos y los de ADP bajos, es menos probable que ocurran las reacciones que producen ATP.
