
Un genoma de ARN trisegmentado que codifica tres proteínas clave
El genoma del HTNV está compuesto por tres segmentos de ARN de sentido negativo: S (pequeño), M (mediano) y L (grande). Cada uno está encapsidado por la proteína de la nucleocápside N para formar un complejo de ribonucleoproteína (RNP), que sirve como molde funcional para la transcripción y la replicación.[4]
El segmento M codifica el precursor de la glicoproteína (GPC), que se escinde cotraduccionalmente por la peptidasa de señal del hospedador en las formas maduras Gn (G1) y Gc (G2). Gn media la unión al receptor, la fusión de membranas y la morfogénesis viral. Gc forma homotetrámeros con Gn en la superficie del virión y se une a los receptores de la célula hospedadora a través de las integrinas ITGAV/ITGB3.[4] Los anticuerpos dirigidos contra Gn y Gc exhiben una potente actividad neutralizante y confieren una protección duradera in vivo, lo que los convierte en los principales objetivos para el desarrollo de vacunas y anticuerpos terapéuticos.[4]
El segmento S codifica la proteína de la nucleocápside N (NP, ~50 kDa), que es la proteína estructural más conservada y expresada en abundancia durante la infección. La NP es esencial para la replicación del ARN viral y constituye el antígeno inmunogénico dominante, desencadenando respuestas inmunitarias humorales y celulares intensas detectables desde el inicio de la fase aguda de la FHSR.[2,5]
El segmento L codifica la ARN polimerasa dependiente de ARN (RdRp), la proteína viral de mayor tamaño, responsable de la replicación del genoma y de la transcripción del ARNm. De manera singular, la RdRp de los hantavirus puede recombinar secuencias de ARN homólogas, lo que permite la evolución viral mediante superinfección.[4]

