Señalización GABAérgica

La señalización GABAérgica constituye el principal sistema de neurotransmisores inhibitorios en el sistema nervioso central maduro de los mamíferos, proporcionando el contrapeso esencial a la excitación glutamatérgica y moldeando así la dinámica de las redes neuronales, las oscilaciones rítmicas y el procesamiento de la información. El ácido γ-aminobutírico (GABA) se sintetiza exclusivamente a partir de glutamato por la descarboxilasa del ácido glutámico (GAD), que existe en dos isoformas, GAD65 y GAD67, manteniendo GAD67 los niveles basales de GABA y proporcionando GAD65 el pool fácilmente liberable para la transmisión sináptica (Erlander et al., 1991; Soghomonian & Martin, 1998). A pesar de representar solo el 20-30 % de todas las sinapsis centrales, las interneuronas GABAérgicas ejercen un control desproporcionado sobre la excitabilidad neuronal debido a su orientación estratégica perisomática y dendrítica de las células principales (Somogyi et al., 1998). El GABA se empaqueta en vesículas sinápticas por el transportador vesicular de aminoácidos inhibitorios (VIAAT) y se libera por exocitosis dependiente de calcio; la señalización se termina mediante transportadores de GABA dependientes de sodio de alta afinidad (GAT-1 en neuronas, GAT-3 en astrocitos), que eliminan el GABA de la hendidura y permiten su reciclaje vía el ciclo glutamato-glutamina (Borden, 1996; Bak et al., 2006).

El GABA actúa a través de tres clases de receptores: los receptores ionotrópicos GABAA y GABAC, que median la inhibición rápida dependiente de cloruro, y los receptores metabotrópicos GABAB, que median respuestas más lentas acopladas a proteínas G (Bormann, 2000; Bettler et al., 2004). Los receptores GABAA son ensamblajes pentaméricos, típicamente compuestos por dos subunidades α, dos β y una γ, con 19 subunidades conocidas que proporcionan una enorme diversidad funcional; el subtipo más abundante es α1β2γ2, que media la inhibición clásica sensible a benzodiazepinas (Olsen & Sieghart, 2008). Tras la unión del GABA, el receptor abre un poro permeable al cloruro; la dirección del flujo de cloruro depende del gradiente de cloruro, que está determinado por el cotransportador potasio-cloruro KCC2. En neuronas inmaduras, el cloruro intracelular elevado hace que el GABA sea despolarizante, un cambio del desarrollo esencial para la formación temprana de redes (Rivera et al., 1999; Ben-Ari, 2002). Los receptores GABAB son heterodímeros obligados (GABAB1/GABAB2) que se acoplán a Gαi/o, inhibiendo la adenilil ciclasa, modulando canales de calcio y activando canales de potasio GIRK, produciendo una hiperpolarización lenta (Luscher et al., 1997). Una característica distintiva de la señalización GABAérgica es la extensa heterogeneidad de las interneuronas, clasificadas por morfología y marcadores como parvalbúmina (PV+), somatostatina (SST+) y péptido intestinal vasoactivo (VIP+); las células en cesta PV+ proporcionan una poderosa inhibición perisomática que controla la salida de espigas, mientras que las interneuronas SST+ y VIP+ modulan la integración dendrítica y la desinhibición, respectivamente (Ascoli et al., 2008; Tremblay et al., 2016). Más allá de la inhibición sináptica rápida («fásica»), los receptores GABAA extrasinápticos que contienen subunidades δ o α4/6 median una inhibición «tónica» persistente en respuesta al GABA ambiental, estableciendo la excitabilidad neuronal global (Farrant & Nusser, 2005; Belelli et al., 2009).

La señalización GABAérgica es el principal objetivo de varias clases importantes de fármacos. Las benzodiazepinas se unen en la interfaz de las subunidades α-γ, potenciando alostéricamente la frecuencia de apertura del canal para producir efectos ansiolíticos, sedantes y anticonvulsivos (Rudolph & Knoflach, 2011). Los barbitúricos aumentan la duración de la apertura del canal, mientras que los anestésicos generales como el propofol también potencian la función del GABAA; el flumazenil actúa como antagonista del sitio de las benzodiazepinas (Möhler et al., 2002). El agonista GABAB baclofeno se utiliza para la espasticidad (Bowery, 2006). La inhibición GABAérgica disfuncional subyace a numerosos trastornos neurológicos y psiquiátricos. La inhibición reducida predispone a la epilepsia, y las mutaciones en genes de receptores GABAA (p. ej., GABRG2) se asocian con síndromes de epilepsia genética (Macdonald et al., 2010). La función GABAérgica alterada, particularmente en interneuronas PV+ y SST+, está implicada en la esquizofrenia, mientras que el desequilibrio excitación-inhibición contribuye a los trastornos del espectro autista (Lewis et al., 2012; Rubenstein & Merzenich, 2003). En la enfermedad de Alzheimer, la disrupción de los circuitos GABAérgicos contribuye a la hiperexcitabilidad de la red (Villette & Villette, 2015). Las estrategias terapéuticas incluyen moduladores alostéricos positivos selectivos de subunidades con perfiles de efectos secundarios mejorados y esteroides neuroactivos dirigidos a receptores extrasinápticos, como ejemplifica el brexanolona para la depresión posparto (Kanes et al., 2017). En conclusión, la señalización GABAérgica opera a través de diversos subtipos de receptores, clases de interneuronas y modos fásico versus tónico para proporcionar la inhibición esencial, y su disfunción es central en un amplio espectro de enfermedades neuropsiquiátricas, convirtiéndola en un objetivo crítico para la intervención terapéutica.


Referencias

Ascoli, G. A., Alonso-Nanclares, L., Anderson, S. A., et al. (2008). Petilla terminology: Nomenclature of features of GABAergic interneurons of the cerebral cortex. Nature Reviews Neuroscience, 9(7), 557–568.

Bak, L. K., Schousboe, A., & Waagepetersen, H. S. (2006). The glutamate/GABA-glutamine cycle: Aspects of transport, neurotransmitter homeostasis and ammonia transfer. Journal of Neurochemistry, 98(3), 641–653.

Belelli, D., Lambert, J. J., & Herd, M. B. (2009). The role of extrasynaptic GABA receptors in the regulation of neuronal excitability. Current Opinion in Pharmacology, 9(1), 47–53.

Ben-Ari, Y. (2002). Excitatory actions of GABA during development: The nature of the nurture. Nature Reviews Neuroscience, 3(9), 728–739.

Bettler, B., Kaupmann, K., Mosbacher, J., & Gassmann, M. (2004). Molecular structure and physiological functions of GABAB receptors. Physiological Reviews, 84(3), 835–867.

Borden, L. A. (1996). GABA transporter heterogeneity: Pharmacology and cellular localization. Neurochemistry International, 29(4), 335–356.

Bormann, J. (2000). The 'ABC' of GABA receptors. Trends in Pharmacological Sciences, 21(1), 16–19.

Bowery, N. G. (2006). GABAB receptor: A site of therapeutic benefit. Current Opinion in Pharmacology, 6(1), 37–43.

Erlander, M. G., Tillakaratne, N. J. K., Feldblum, S., et al. (1991). Two genes encode distinct glutamate decarboxylases. Neuron, 7(1), 91–100.

Farrant, M., & Nusser, Z. (2005). Variations on an inhibitory theme: Phasic and tonic activation of GABAA receptors. Nature Reviews Neuroscience, 6(3), 215–229.

Kanes, S., Colquhoun, H., Gunduz-Bruce, H., et al. (2017). Brexanolone (SAGE-547 injection) in post-partum depression: A randomised controlled trial. The Lancet, 390(10093), 480–489.

Lewis, D. A., Curley, A. A., Glausier, J. R., & Volk, D. W. (2012). Cortical parvalbumin interneurons and cognitive dysfunction in schizophrenia. Trends in Neurosciences, 35(1), 57–67.

Luscher, C., Jan, L. Y., Stoffel, M., et al. (1997). G protein-coupled inwardly rectifying K+ channels (GIRKs) mediate postsynaptic but not presynaptic transmitter actions in hippocampal neurons. Neuron, 19(3), 687–695.

Macdonald, R. L., Kang, J. Q., & Gallagher, M. J. (2010). Mutations in GABAA receptor subunits associated with genetic epilepsies. Journal of Physiology, 588(11), 1861–1869.

Möhler, H., Fritschy, J. M., & Rudolph, U. (2002). A new benzodiazepine pharmacology. Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics, 300(1), 2–8.

Olsen, R. W., & Sieghart, W. (2008). International Union of Pharmacology. LXX. Subtypes of gamma-aminobutyric acid(A) receptors: Classification on the basis of subunit composition, pharmacology, and function. Pharmacological Reviews, 60(3), 243–260.

Rivera, C., Voipio, J., Payne, J. A., et al. (1999). The K+/Cl− co-transporter KCC2 renders GABA hyperpolarizing during neuronal maturation. Nature, 397(6716), 251–255.

Rubenstein, J. L. R., & Merzenich, M. M. (2003). Model of autism: Increased ratio of excitation/inhibition in key neural systems. Genes, Brain and Behavior, 2(5), 255–267.

Rudolph, U., & Knoflach, F. (2011). Beyond classical benzodiazepines: Novel therapeutic potential of GABAA receptor subtypes. Nature Reviews Drug Discovery, 10(9), 685–697.

Soghomonian, J. J., & Martin, D. L. (1998). Two isoforms of glutamate decarboxylase: Why? Trends in Pharmacological Sciences, 19(12), 500–505.

Somogyi, P., Tamás, G., Lujan, R., & Buhl, E. H. (1998). Salient features of synaptic organisation in the cerebral cortex. Brain Research Reviews, 26(2-3), 113–135.

Tremblay, R., Lee, S., & Rudy, B. (2016). GABAergic interneurons in the neocortex: From cellular properties to circuits. Neuron, 91(2), 260–292.

Villette, V., & Villette, M. (2015). GABAergic dysfunction in Alzheimer's disease. Neurology International, 7(1), 17.