Lactulosa es un disacárido sintético compuesto por galactosa y fructosa unidos mediante enlace glucosídico β-1,4, distinto de su precursor lactosa. Es un azúcar no absorbible resistente a la digestión en el intestino delgado por ausencia de enzimas humanas adecuadas. Por ello, llega inalterada al colon, donde es fermentada por la microbiota intestinal.
El mecanismo de acción de la lactulosa se basa principalmente en su fermentación en el colon por bacterias sacarolíticas, que la metabolizan en ácidos grasos de cadena corta (principalmente ácido láctico y acético) y gases como hidrógeno y metano. La producción de AGCC reduce el pH colónico, favoreciendo la conversión de amoníaco (NH₃) en iones amonio (NH₄⁺) menos absorbibles. Este mecanismo de “atrapamiento de amoníaco” es clave para reducir los niveles sistémicos de amoníaco, especialmente en pacientes con encefalopatía hepática.
Además, la fermentación aumenta la presión osmótica en la luz intestinal, atrayendo agua al colon. Esto ablanda las heces, estimula el peristaltismo y explica su eficacia como laxante osmótico. Los AGCC aportan energía a las células epiteliales colónicas, promueven el crecimiento de bacterias beneficiosas como lactobacilos y bifidobacterias, e inhiben bacterias ureasa-productoras perjudiciales. Estos cambios microbianos reducen la producción de amoníaco y mejoran la salud intestinal general.
Aplicaciones clínicas de la lactulosa
- Estreñimiento crónico: Ablanda las heces y acelera el tránsito intestinal mediante acción osmótica y fermentativa.
- Encefalopatía hepática: Acidifica el colon y atrapa amoníaco, reduciendo niveles sistémicos y mejorando síntomas neurológicos.
- Modulación de la microbiota: Favorece bacterias beneficiosas y suprime especies productoras de amoníaco.
En resumen, la lactulosa es un disacárido sintético cuyos efectos terapéuticos derivan de la fermentación bacteriana colónica, producción de AGCC, acidificación luminal, laxación osmótica, modulación de microbiota y atrapamiento de amoníaco. Estas acciones combinadas la convierten en un agente importante en el manejo del estreñimiento y las enfermedades hepáticas.

