Consumibles para Western blot comprenden los productos necesarios para transferir proteínas desde un gel de electroforesis hacia un soporte sólido y posteriormente detectarlas mediante métodos inmunológicos. La técnica de Western blot se basa en esta transferencia hacia una membrana de soporte seguida de una inmunodetección, lo que la convierte en una técnica ampliamente utilizada para la visualización e identificación de proteínas. Esta categoría incluye principalmente membranas de transferencia, papeles de filtro para blotting, tampones de transferencia y lavado, así como reactivos de bloqueo y detección.
Componentes principales
El soporte de transferencia generalmente es de uno de dos tipos: nitrocelulosa o fluoruro de polivinilideno (PVDF), ambos con una alta capacidad de unión a proteínas. Las membranas PVDF deben humedecerse previamente en metanol al 100 % antes de su uso, aunque posteriormente pueden utilizarse con un tampón de transferencia que no contenga metanol. El papel de filtro para blotting, fabricado con fibra de algodón al 100 %, proporciona un flujo uniforme del tampón a través del gel y no contiene aditivos que puedan interferir con el proceso de transferencia. Está disponible en formatos de grosor estándar y extra grueso, siendo este último recomendado para transferencias semisecas debido a su mayor capacidad de retención de líquidos. El tampón de transferencia utilizado en electroblotting suele estar compuesto por base Tris, glicina y metanol (concentración dependiendo del protocolo específico), mientras que un tampón de lavado TBST (solución salina tamponada con Tris y 0,05 % de Tween-20) y un tampón de bloqueo (por ejemplo, albúmina sérica bovina al 5 %) se utilizan en los pasos posteriores. Los reactivos de bloqueo deben saturar todos los sitios no reactivos de la membrana sin desplazar la proteína objetivo ni interferir con los anticuerpos o reactivos de detección.
Formatos y aplicaciones
Actualmente están disponibles membranas y papeles de filtro precortados, así como sándwiches de transferencia preensamblados, adaptados directamente a las dimensiones del gel, lo que simplifica y acelera el procedimiento. Algunos sistemas integran una membrana de transferencia preactivada directamente en una pila de consumibles, permitiendo realizar transferencias en seco en cuestión de minutos. Dependiendo del método de detección utilizado (colorimétrico, quimioluminiscente o fluorescente), la elección de la membrana puede afectar la señal y el fondo. Por ejemplo, se han desarrollado membranas PVDF con baja autofluorescencia específicamente para reducir el ruido de fondo en detecciones basadas en fluorescencia. La transferencia electroforética puede realizarse en condiciones húmedas o semisecas, siendo generalmente la transferencia húmeda considerada más fiable, especialmente para proteínas de mayor tamaño, ya que reduce el riesgo de que el gel se seque.



